Vamos a ver... que la R.A.E. nos enseña a diferenciar entre monte alto y monte bajo. Monte alto como un "monte poblado de arboles grandes" y monte bajo como un "monte poblado de arbustos, matas o hierbas".
Pues hombre, como que así de primeras tiene lógica ¿no?
Pues no.
Un monte alto lo podemos definir como un monte donde aproximadamente el 90% de los pies (árboles) proceden de semilla (reproducción sexual). Estos, reciben el nombre de brinzal.
Un monte bajo, por tanto, sería un monte donde aproximadamente el 90% de los pies proceden de reproducción asexual, brotes de cepa o de raíz. Estos, reciben el nombre de chirpial.
Se estarán preguntando que importancia tiene esto. Bien, imaginemos que dan la noticia de un incendio en un monte bajo. Conociendo la definición de la R.A.E. apenas le dariamos importancia, puesto que pensariamos que se trata de un monte únicamente poblado por matorral o pastos, por tanto, no estariamos dándole la importancia que realmente tiene. Vuelve a mirar la definición correcta y asustate. Efectivamente, hay árboles también. Y no sólo eso, lo normal además es que haya una gran densidad de pies. Hablamos de encinares y rebollares. Montes que en su pasado fueron muy mal gestionados (realmente no se gestionaban) por el gran consumo de leña y que ahora, abandonados, son una auténtica bomba incendiaria. En España es un gran problema. Y normalmente la sociedad o el Estado mira hacia otro lado. Os cuento el drama, son árboles que regeneran muy bien ya que si los cortas, saldrán de esa misma cepa cuatro o cinco tallos y cuanto más cortes más saldrán, un poco asi como la Hidra de Lerna. Como ya no necesitabamos leña con la llegada de otros combustibles, esos montes se abandonaron, dejando que la madre naturaleza haga lo suyo. Error, hablamos de un descontrol absoluto, y de un monte totalmente antropizado, donde la única solución sería volver a aprovechar ese monte, sólo así se conseguiría mantener el monte limpio y controlado. Y ojo, ésto también ocurre en el monte alto si no se cuida como es debido. Y si lo estás pensando, si, cuidarlo nos llevaría al aprovechamiento, y eso significaría talar. Efectivamente habeis leido bien, TALAR, no por eso estás acabando con la naturaleza, justo lo contrario. Estás cuidando de ella, y seguiréis pensando que es una contradicción, pero no. El problema está en que pensamos que talar un árbol es matar un árbol. Craso error, vivimos aún pensando en el árbol como individuo cuando deberiamos pensar en el árbol como parte de un individuo, es decir, que el conjunto de árboles que conforman la masa forestal sea el individuo. Ya que, está más que demostrado, que de un mismo árbol han surgido más arboles, formando todos ellos el individuo, dicho un poco a lo bruto. Todo esto jamás debe dar pie a un aprovechamiento insostenible. Obviamente si estamos hablando de talar para cuidar el monte, ¿qué gracia tiene si en este no hay árboles?, por tanto el aprovechamiento siempre ha de cumplir con la ordenación forestal sostenible.
Antonio González Martín 🍁
No hay comentarios:
Publicar un comentario